La ley de zipf y el poder de las pequeñas cosas - Ilusiona psicólogos
Psicólogo a domicilio Madrid y Comunidad de Madrid, todas las edades, niños, adolescentes y adultos, problemas emocionales y de conducta. Terapia de pareja y terapia on-line.
Psicólogo a domicilio Madrid, psicólogo, psicóloga, psicología, terapia, psicólogos a domicilio Madrid, terapia on-line
16818
single,single-post,postid-16818,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-7.7,wpb-js-composer js-comp-ver-4.7.4,vc_responsive
nube de palabras

17 Abr La ley de zipf y el poder de las pequeñas cosas

Probablemente la ley de Zipf haya sido uno de los pequeños motivos por los que decidí estudiar psicología hace ya algunos años.

En 1940 un señor que se llamaba George kingsley Zipf descubrió que en una lengua las palabras que se utilizaban frecuentemente seguían una distribución muy peculiar (en concreto el número Y de veces que aparece una palabra es inversamente proporcional a su rango X y para calcular el rango solo hace falta determinar un ranking de palabras de uso frecuente). Zipf también descubrió que las palabras de uso frecuente eran más cortas que las palabras de uso poco frecuente e incluso se acortaban.

Lo cierto es que la primera vez que leí su descubrimiento pensé que en realidad era una ley absurda y que era una total perdida de tiempo dedicar toda una vida a estudiar algo tan trivial como contar las veces que utilizábamos las palabras. El que estaba totalmente equivocado era yo.

La ley de Zipf tiene una infinidad de aplicaciones ya que se cumple para la gran mayoría de las lenguas incluidas las no naturales como el esperanto. Ha ayudado en la traducción y re-interpretación de textos antiguos.  Si aplicamos la ley de Zipf en un contexto terapéutico la frecuencia de aparición de palabras y la longitud de las mismas puede ayudarnos a entender enormemente a nuestro interlocutor. Si averiguamos que campos semánticos aparecen en el uso frecuente de la persona a la que leemos o escuchamos podremos entender de que forma percibe el mundo, se comporta o reacciona. En palabras de Wittgenstein “Los límites de mi realidad son los límites de mi lenguaje”.

Una aplicación muy creativa de la ley de Zipf es la de aplicar este principio a los diarios. Muchas personas tienen un diario donde anotan reflexiones personales o registran como se han sentido o las cosas que les han pasado durante el día.  Hoy en día existen aplicaciones que se dedican a extraer las frecuencias de palabras de los textos (http://www.lexicool.com/text_analyzer.asp?IL=3). Si utilizáramos esta herramienta podríamos obtener la evolución de las nubes de palabras (http://www.nubedepalabras.es/) . En un contexto más terapéutico podríamos enseñar a las personas como ha evolucionado su campo semántico desde que acudieron a consulta hasta que la terapia finalizó, pero también podríamos utilizarlas para entender la forma en la que siente, percibe el mundo o reacciona.

Una pequeña ley como es la ley de Zipf puede ser aprovechada para entender a la persona que tenemos delante. Años más tarde, finalizando mis estudios en la universidad quiso el azar que revisitara a Zipf y me diera cuenta del enorme potencial que tenía su descubrimiento. Cuando el propósito es claro, todo conocimiento deja de ser trivial si se utiliza para atender a ese fin.

Gracias a investigadores como Zipf me apasiona la psicología.