¿ASCO O MIEDO? - Ilusiona psicólogos
Psicólogo a domicilio Madrid y Comunidad de Madrid, todas las edades, niños, adolescentes y adultos, problemas emocionales y de conducta. Terapia de pareja y terapia on-line.
Psicólogo a domicilio Madrid, psicólogo, psicóloga, psicología, terapia, psicólogos a domicilio Madrid, terapia on-line
16627
single,single-post,postid-16627,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-7.7,wpb-js-composer js-comp-ver-4.7.4,vc_responsive

11 Abr ¿ASCO O MIEDO?

asco o miedo

En muchas ocasiones, nos encontramos con la duda de qué nos ocurre ante una situación o estímulo del que queremos huir. ¿Es asco lo que aparece? ¿O es miedo? En este post, esperamos solucionaros esta duda y explicaros brevemente en qué se diferencian y si es importante esta diferencia para poder enfrentarnos a aquello que estamos evitando.

¿Qué es el miedo? El miedo es una emoción básica, que compartimos todos los seres humanos y que se acompaña de una sensación de angustia por la aparición de una situación o estímulo que consideramos peligrosa. El miedo tiene una función muy clara y es la de informar al organismo de que hay algo que nos está produciendo o nos puede producir algún peligro, para que realicemos alguna respuesta para enfrentarnos a ese peligro. Ese miedo puede ser racional y adaptativo (si nos persigue un león, nos es muy útil huir) o puede ser irracional y desadaptativo (huir desesperado de un perro que se está acercando de forma amistosa, no parece igual de útil que huir de un león). Por tanto, cuando aparece el miedo (ya sea racional o irracional) una de las tendencia del ser humano es la de huir (si se evalúa que no se cuenta con bastantes recursos) para protegerse.

Por otra parte, el asco es una emoción que, como el miedo, tiene una función muy clara y es la de informar de que tenemos que alejarnos de algo que nos puede provocar una infección o que es muy desagradable. La respuesta ante un estímulo o situación que me provoca asco, es muy parecida a la que aparece cuando tenemos miedo y es que tendemos a evitar y alejarnos todo lo que podamos. Por tanto, en muchas ocasiones nos es complicado entender si aparece miedo o es asco.

Entonces… ¿cómo puedo saber si algo me da miedo o me da asco? En muchas ocasiones, es muy evidente ya que aparece claramente ese miedo irracional ante un estímulo, pero, en otras, como puede ser, por ejemplo, en la fobia a la sangre o a los insectos, es mucho más difícil de identificar. Por tanto, dependiendo de cada situación, podremos intentar identificar por qué estoy intentando alejarme de esa situación o estímulo: si creo que corro peligro estaríamos hablando de MIEDO o si lo que ocurre es que mi cuerpo está informándome de que es algo desagradable o que puede provocarme alguna infección, entonces estaríamos hablando de ASCO.

Y… ¿qué ocurre entonces si esta diferencia no está clara? ¿Qué pasa si no identifico si estoy sintiendo asco o si es miedo? Como hemos comentado anteriormente, la respuesta ante este tipo de situaciones es parecida, se tiende a evitar estos estímulos. Por lo que, si me cuesta identificar esta diferencia, pero yo quiero trabajar sobre este problema y conseguir acercarme al estímulo o situación que me provoca rechazo, parece que, en ambas situaciones el tratamiento de elección será una exposición, es decir, un acercamiento gradual a este estímulo o situación, siendo siempre de una forma segura y adecuada a las características de la persona. Por supuesto, encontrar esta diferencia, nos ayudará a conocer qué nos está ocurriendo y tendremos más información y por tanto, este acercamiento será más seguro y adecuado.

Más adelante, escribiremos un post específico sobre las fobias, qué son y cómo se originan. En ese post, encontraréis que el miedo irracional está muy presente, pero también hablaremos sobre el papel tan importante que parece que está jugando el asco en el origen y mantenimiento de algunas fobias específicas.

Sara Pascual López